Cuerda gruesa amarrada a un noray de piedra en un puerto en calma, imagen del dinero atado a un plazo

Letras del Tesoro: rentabilidad real tras inflación e IRPF

Qué son las Letras del Tesoro y su rentabilidad real tras la comisión, el IRPF y la inflación, con cifras y fuentes, y en qué casos no encajan.

Hace unos meses, dos conocidos me preguntaron qué hacía yo con mi inversión. Se estaban formando sobre las Letras del Tesoro y las veían súper seguras, lo mejor que podían hacer con su dinero.

Les expliqué cómo funcionan y cuánto queda de verdad después de la comisión, el IRPF y la inflación. Se fueron pensativos. Su idea no es rara: es lo que casi todo el mundo da por hecho.

Mi opinión, por adelantado

Para el dinero que se va a necesitar a corto plazo, no veo que las Letras del Tesoro aporten ventaja frente a una cuenta remunerada.

Las Letras son deuda del Estado y su riesgo de impago es muy bajo.

Mi crítica va por otro lado: hoy rinden menos que la inflación, atan el dinero hasta el vencimiento y la comisión de salida pesa en los plazos cortos.

Es una opinión general sobre el producto, no una recomendación para su caso. Las cifras llevan su fuente.

¿Qué son las Letras del Tesoro y cómo funcionan?

Las Letras del Tesoro son deuda del Estado español a corto plazo: a 3, 6, 9 y 12 meses (CNMV). Al comprarlas, usted presta dinero al Estado durante ese plazo.

No pagan intereses cada mes. Se compran «al descuento»: usted paga menos de 1.000 euros por cada Letra y, al vencer, recibe 1.000 euros. La diferencia es lo que gana.

El Tesoro las vende en subastas.

El importe mínimo es de 1.000 euros, y se compra en múltiplos de esa cifra (BOE-A-2026-830).

Si usted hace una petición no competitiva, es decir, sin fijar precio, paga el precio medio que salga de la subasta.

Un ejemplo con la subasta a 12 meses del 6 de octubre de 2026.

El precio medio fue del 97,057 % (Tesoro Público). Por cada Letra pagó 970,57 euros y el 8 de octubre de 2027 cobrará 1.000 euros: 29,43 euros brutos.

Ese tipo medio, el 2,999 %, no es una TAE. Es un tipo simple que se calcula sobre 360 días.

Pasado a TAE, que es como se expresan las cuentas y los depósitos, sale un 3,04 %.

Letras o bonos: en qué se diferencian

Las Letras vencen en un año o menos y no pagan cupón: todo lo que gana está en el descuento.

Los Bonos del Estado vencen entre 3 y 5 años, y las Obligaciones a más de 5. Los dos pagan un interés cada año, el cupón (CNMV).

¿Cuál rinde más? Depende de los tipos de cada subasta. Lo que sí cambia siempre es el plazo: un bono ata el dinero más tiempo, y si lo vende antes, cobra el precio que tenga ese día en el mercado.

Rentabilidad de las Letras del Tesoro: cuánto queda de verdad

Para ver lo que gana, hay que restar tres cosas al tipo de la subasta: la comisión de salida, el IRPF y la inflación.

Este es el resultado con 10.000 euros en cada plazo, con los tipos medios de las subastas de octubre de 2026.

Ilustrativa. 10.000 € nominales, petición no competitiva, subastas de octubre de 2026.

PlazoGanancia brutaComisiónNeto con IRPF 19 % / 21 %Rentabilidad real 19 % / 21 %
3 meses66,10 €15 €41,39 € / 40,37 €-3,07 % / -3,11 %
6 meses138,00 €15 €99,63 € / 97,17 €-2,73 % / -2,78 %
9 meses214,00 €15 €161,19 € / 157,21 €-2,51 % / -2,56 %
12 meses294,30 €15 €226,23 € / 220,65 €-2,44 % / -2,50 %

IPC de septiembre de 2026 (dato pasado, INE); la Letra rinde a futuro. Tipo medio de la subasta, no TAE.

La rentabilidad real está anualizada y compara la TAE neta con una inflación del 4,9 % (INE).

  • La comisión pesa más cuanto más corto es el plazo. El Banco de España cobra un 1,5 por mil sobre lo que le transfiere al vencer, con un mínimo de 0,90 euros y un máximo de 200 (Banco de España). Son 15 euros en los cuatro plazos, pero a 3 meses se llevan el 22,7 % de lo que ha ganado.
  • El 19 % es el tipo más bajo del IRPF del ahorro. Se aplica a los primeros 6.000 euros. Desde ahí sube al 21 %, al 23 %, al 27 % y al 30 % (arts. 66 y 76 de la Ley del IRPF). Si ya tiene otros rendimientos del ahorro, su Letra puede tributar a un tipo más alto.
  • Si la inflación siguiera como en septiembre, el resultado real sería negativo en los cuatro plazos. El dinero valdría menos al vencer que al entrar, aunque haya más euros en la cuenta.

Lo que se suele pasar por alto

La inflación no se ve en el extracto

Incluso sin comisión ni impuestos, la Letra a 12 meses (3,04 % TAE) queda un 1,77 % por debajo de una inflación del 4,9 %. El extracto le enseña más euros. Lo que no le enseña es que con ellos compra menos.

Al vencer, el tipo cambia

Cuando la Letra vence, puede volver a comprar, pero al tipo de ese momento. El tipo marginal a 12 meses estaba en el 2,003 % en noviembre de 2025 y en el 3,026 % en octubre de 2026 (Tesoro Público). Igual que ha subido, puede bajar.

Si lo tiene en la Cuenta Directa del Banco de España, puede pedir que reinvierta al vencer, pero solo a 6 o 12 meses (Banco de España).

La comisión solo se cobra sobre el dinero que se transfiere a su cuenta, no sobre lo que se reinvierte.

Venderla antes de tiempo no es inmediato

El Banco de España no compra ni vende deuda del Estado en el mercado secundario. Si necesita el dinero antes del vencimiento, tiene que traspasar sus Letras a una entidad financiera y venderlas al precio que tengan ese día (Banco de España).

La CNMV indica que en las Letras «las variaciones de su precio en el mercado suelen ser bastante reducidas», pero el precio no está garantizado antes del vencimiento.

El IRPF llega al año siguiente

Las Letras no tienen retención (art. 75.3.b del Reglamento del IRPF).

Usted cobra el importe entero y lo declara después: lo que gana es rendimiento del capital mobiliario, en la base del ahorro, y se declara en la Renta del año en que vence, que se presenta al año siguiente.

La comisión del Banco de España resta de ese rendimiento (Dirección General de Tributos, consulta vinculante V0983-25).

Quien no lo sabe se lleva la sorpresa en la declaración, con un dinero que quizá ya ha vuelto a usar.

El riesgo no es que el Estado no pague

La CNMV define el riesgo de crédito y dice que «este riesgo es prácticamente nulo cuando se trata del Estado» (CNMV).

La Constitución da al pago de la deuda pública «prioridad absoluta» (art. 135.3).

Tampoco es un depósito. Las Letras de la Cuenta Directa están a su nombre en el Banco de España, y el Fondo de Garantía de Depósitos no interviene.

Las Letras del Tesoro frente a la inflación desde 2010

Desde 2010 hasta 2025, la Letra a 12 meses rindió menos que la inflación en 7 de los 16 años, midiendo de las dos formas habituales (IPC medio del año y de diciembre a diciembre). Entre 2016 y 2021 el tipo de emisión fue negativo: quien compraba pagaba más de 1.000 euros por una Letra que le devolvía 1.000.

El peor año fue 2022: con un IPC medio del 8,39 %, la Letra dio un 0,617 %.

En el conjunto del periodo, los precios subieron un 37,8 % (INE).

Las Letras a 12 meses, reinvertidas cada año, dieron alrededor de un 17,5 % (Tesoro Público).

Es casi un 15 % de poder de compra perdido, antes de pagar comisiones e impuestos.

Cuándo no encajan las Letras del Tesoro

Con las cifras de este artículo, las Letras no encajan cuando:

  • El objetivo es que el ahorro gane a la inflación. Con los tipos de octubre de 2026, el resultado real es negativo en los cuatro plazos.
  • El dinero puede hacer falta antes del vencimiento. Vender antes no es inmediato y el precio no está garantizado.
  • El plazo es muy corto. A 3 meses, la comisión se lleva el 22,7 % de lo que gana.
  • Se busca que el dinero crezca durante muchos años. Desde 2010, la Letra ha perdido poder de compra.

Un cliente me pidió revisar su estructura.

Se había formado por internet, con la mejor voluntad posible, y había llegado a la misma conclusión que mis conocidos.

En el diagnóstico salió lo mismo que enseña la tabla.

Para un dinero que podía necesitar en cualquier momento, el plazo fijo de las Letras no le aportaba nada.

Una cuenta remunerada tampoco gana a la inflación, pero da liquidez total y no añade los riesgos de reinversión ni de venta antes de tiempo.

Si compara con una cuenta remunerada o un depósito, hágalo con la misma medida: TAE con TAE y neto con neto. El tipo de una Letra no es una TAE.

Para el dinero que no va a necesitar en muchos años, la pregunta es otra.

Jeremy Siegel en Stocks for the Long Run y Elroy Dimson, Paul Marsh y Mike Staunton en Triumph of the Optimists han estudiado más de un siglo de datos: a largo plazo, las acciones han rendido más que la deuda pública a corto plazo, con caídas fuertes por el camino.

Lo pasado no asegura lo que vendrá. Ese horizonte es el de la inversión en acciones a largo plazo, no el de las Letras.

Antes de decidir dónde deja su ahorro

Qué parte de su dinero va a una cuenta, y cuál a medio o largo plazo depende de cuándo lo va a necesitar y para qué.

Esa pregunta es el centro de la planificación financiera.

No hace falta un patrimonio grande para ordenar dónde va cada parte de su ahorro.

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Sin permanencia. Puede ver antes las condiciones y honorarios.

Este artículo es informativo y no constituye asesoramiento personalizado sobre instrumentos financieros concretos.